El gobernador ya tiene una radiografía de los contagios de coronavirus, que tuvieron una explosión hace unos 10 días y que en las últimas horas bajaron abruptamente.
Los casos, analizan en su equipo del Ministerio de Salud, ya fueron identificados. Además, la situación está controlada: hay unas 150 personas contagiadas y otras 1500 que están aisladas ante la posibilidad de que desarrollen la enfermedad. Y en los últimos dos días, de los 234 testeos solo uno dio positivo.
Se reabrirá el grifo de las actividades en Santa Rosa, Pico y Toay, en Fase 1.

La intención, en principio, es quitar el freno de mano. Al menos en esas tres localidades y, posiblemente, también en Macachín.
La posibilidad más cierta es desandar, otra vez, el camino que se hizo anteriormente: empezar a habilitar, por ejemplo, la venta online, con delivery.
No está claro aún el panorama en Catriló, donde se inició el brote y donde hay poco más de medio centenar de casos activos.



















