El dato surge de un relevamiento de la consultora CB Consultora Opinión Pública, realizado entre el 1 y el 4 de mayo en las 24 jurisdicciones del país. El informe posiciona en el primer lugar al neuquino Rolando Figueroa, quien alcanzó un 56,1% de imagen positiva, encabezando el ranking nacional.
En ese contexto, Ziliotto se ubica dentro de la franja media del listado, con niveles de aprobación que acompañan la tendencia general: todos los gobernadores superan el 40% de imagen positiva, lo que evidencia una fortaleza relativa de las gestiones provinciales frente al escenario político nacional.
El estudio también muestra que el podio lo completan Claudio Poggi y Osvaldo Jaldo, mientras que en los últimos lugares aparecen Axel Kicillof y Alberto Weretilneck.

Más allá de las posiciones, el informe permite una lectura política más amplia: en medio de un contexto económico complejo, los gobernadores —entre ellos Ziliotto— logran sostener niveles de aprobación relativamente altos en sus provincias, apoyados en gestiones de cercanía y en agendas locales que impactan de manera directa en la vida cotidiana de la población.
Este comportamiento refuerza una tendencia que se consolida en los últimos años: la valoración de los líderes provinciales suele ser más estable que la de las figuras nacionales, en un escenario donde el vínculo directo con los ciudadanos se vuelve determinante.















