La bolsa llena de trofeos. Bueno el piloto hace su parte y desde ya que el equipo que lo acompaña es consecuente con el rendimiento mecánico y el equilibrio general del auto.
La experiencia de Mariano no se guarda, en el Zonal, al contrario, se brinda al máximo, como así debe ser todo competidor, que ostenta una trayectoria competitiva de primer nivel.
El Zonal 2000 Pampeano no solo es una categoría numerosa, con muchos autos y variedad de pilotos, sino que es extremadamente competitiva. Esto lleva a que, cerrar el círculo de rendimiento óptimo, con cada auto necesita profesionalismo y además un tiempo de adaptación entre todos los que componen el grupo que tienen que cumplir a la perfección el rol asignado.


Algunos dicen “ahí hay un buen motor”, otros descreídos opinan “ese auto tiene algo” –dudas-
Y muchos no dicen, “es un piloto de otro nivel, y le llevo su tiempo encontrar este ritmo de competencia».
Dentro de esta reflexión, están Ulises Becerra Macali, que viene de otra categoría donde el manejo es diferente, Lautaro Guardamagna, que tiene condiciones, pero que se tuvo que amoldar a un auto con techo y a sus exigencias. Lo mismo va a pasar con Andrés Motta, con Juan Rossotto y con el mas experimentado de todos Javier Motta. Todos entienden cuáles son los pros y las contras. Entienden de mecánica, saben cuándo un auto está listo para correr, entonces ellos van a poder poner lo mejor para que “el auto” se sienta bien.

Por ejemplo, ayer en la final del Zonal, en las 5 primeras vueltas, Ulises y Lautaro pudieron hacer una carrera juntos, si aprovechando la succión y girar realmente muy rápido. Pero, como siempre hay un pero delante de ellos iba “el Campeón” Héctor el Negro Lotto.
“Ahh bueno eso es otra cosa” diría Don Luis Landricina
Claro. Si escribí la palabra experiencia, que mejor que el Negro ¿No?
Llegaba a la entrada de la segunda chicana y se veía que cada vez castigaba más los frenos. Pero eso no es todo en un auto. El piloto cuenta y mucho, y el Negro los trabó. Y, en ese pelotón apareció Jorge Erdmann el de Macachín, que también, cuenta con un auto – Ford K- que aguanta, que esta con velocidad y que le permite presentar batalla.
Y así fue, ellos fueron los tops 5. ¡¡Carrerón!!! Se quedaron diciendo los muchos que se animaron al frio y al viento pampeano, y fueron al Autódromo Provincia de La Pampa.
(*) Por Alejandro «Panchi» García























