El collar satelital que portaba Acaí fue clave para descubrir lo ocurrido. Este dispositivo registraba su ubicación cada hora y enviaba los datos cada cuatro, pero el 25 de octubre dejó de emitir señal. Ante esta anomalía, el equipo de Rewilding Argentina desplegó un operativo terrestre y aéreo que culminó con el hallazgo del collar sumergido en el río Bermejo, lo que reforzó la hipótesis de un ataque y un intento de ocultar el hecho.
La Administración de Parques Nacionales presentó una denuncia judicial, mientras que Rewilding Argentina anunció que se constituirá como querellante para exigir sanciones ejemplares. “El caso de Acaí demuestra la urgencia de reforzar el monitoreo y la protección en terreno. Cada individuo perdido es un retroceso para el ecosistema y para el futuro del yaguareté en la Argentina”, señalaron desde la fundación.
El proyecto de reintroducción del yaguareté en el Chaco comenzó en 2019, luego del hallazgo del único ejemplar silvestre de la región, el macho Qaramta. Desde entonces, se logró establecer una pequeña población reproductiva con las primeras hembras liberadas y, en 2025, el nacimiento del primer cachorro silvestre tras más de tres décadas sin registros naturales.

La muerte de Acaí representa un duro golpe para la conservación de la especie, aunque las autoridades y las organizaciones involucradas reafirmaron su compromiso con la continuidad del programa. La caza furtiva, recordaron, sigue siendo una de las principales amenazas para la fauna autóctona y un desafío constante en la protección del patrimonio natural argentino.


















