De acuerdo a la información oficial, las condiciones meteorológicas adversas favorecieron la propagación de las llamas en zonas rurales y forestales, obligando a redoblar esfuerzos a brigadistas, bomberos voluntarios y personal especializado que trabajan en distintos puntos de la provincia.
Las autoridades provinciales mantienen activo el operativo de combate del fuego, con el apoyo de aviones hidrantes y maquinaria terrestre, al tiempo que se evalúa la evolución de los focos ante la persistencia del calor y el viento. En este contexto, no se descarta solicitar refuerzos de otras jurisdicciones si la situación lo requiere.
Desde los organismos de emergencia se pidió a la población extremar las medidas de prevención, evitar cualquier tipo de quema o uso de fuego al aire libre y respetar las indicaciones oficiales, ya que el riesgo de nuevos focos sigue siendo alto.

La situación se enmarca en un escenario complejo que afecta a distintas regiones de la Patagonia durante la temporada estival, donde la sequía y los eventos climáticos extremos incrementan la amenaza de incendios forestales.
Fuente: Noticias Argentinas.



















