El hecho se produjo el martes por la noche en un domicilio particular, a raíz de una discusión familiar que escaló rápidamente en violencia física. Según la investigación, el acusado habría intentado agredir a su hija, situación que motivó la intervención de su hijo y, posteriormente, el aviso a la policía.
Al llegar al lugar, personal policial fue recibido por el imputado, quien extrajo un arma de fuego y la accionó contra el jefe policial. El disparo no se concretó debido a una falla mecánica del arma, circunstancia que fue confirmada luego mediante peritajes. Ante el riesgo inminente, otro efectivo logró reducir al agresor efectuando un disparo con munición antitumulto que impactó en sus piernas.
La causa es investigada por el fiscal Guillermo Komarofky, quien imputó al acusado por los delitos de tentativa de homicidio doblemente agravado, amenazas agravadas y lesiones en el contexto de violencia familiar. En la audiencia de formalización, el Ministerio Público solicitó seis meses de prisión preventiva, argumentando peligros procesales como riesgo de fuga y entorpecimiento de la investigación.

Finalmente, la jueza interviniente dispuso la prisión preventiva del imputado por el plazo de tres meses, período en el que se deberán producir nuevas medidas probatorias para avanzar en el proceso judicial. Durante la audiencia, el acusado negó haber intentado disparar de manera intencional contra el efectivo policial, aunque su versión fue considerada contradictoria con los testimonios y las pruebas recolectadas.
El caso generó una fuerte conmoción en la comunidad y volvió a poner en debate la gravedad de los hechos de violencia intrafamiliar y el riesgo que enfrentan las fuerzas de seguridad en intervenciones de este tipo.
Fuente: En Boca de Todos HD.



















