Aunque una parte de la población percibe una recuperación en su situación económica personal, la mayoría sigue evaluando de manera negativa el rumbo económico de la Argentina y expresa fuertes dudas sobre la inflación y el poder adquisitivo.
El estudio, de alcance nacional, se realizó sobre una muestra de 1.094 casos en las 24 jurisdicciones del país, ponderada por edad y región según el padrón electoral. Los datos permiten trazar un panorama detallado sobre percepciones económicas, salarios, inflación, expectativas y evaluación de la dirigencia política.
Predominio de la clase media-baja y baja
Según el relevamiento, más de la mitad de los encuestados (50,8%) se autopercibe dentro de la clase baja, mientras que el 38% se identifica como clase media y apenas un 9,5% se considera parte de la clase alta. Esta distribución muestra una fuerte concentración en los estratos medio-bajos y bajos, una tendencia que se mantiene estable desde mediados de 2025.

Economía personal: señales de recuperación
En relación con la situación económica individual, el informe muestra un dato alentador: el 38,8% de los consultados considera que su economía personal es positiva, superando tanto a las evaluaciones negativas como regulares, que se ubican en 30,6% cada una. Este indicador representa un repunte respecto de los meses anteriores y sugiere una leve mejora en la percepción cotidiana de los hogares.
Economía del país: persiste la mirada crítica
La evaluación cambia de manera significativa cuando se consulta por la situación económica de la Argentina. En este caso, el 48,2% la califica como negativa, mientras que un 31,4% la considera positiva y un 20,1% regular. Si bien la valoración negativa continúa siendo mayoritaria, el informe destaca que se redujo de forma notable en comparación con agosto de 2025, al tiempo que creció la percepción positiva.
Inflación y salarios: la principal preocupación
Uno de los datos más contundentes del monitor está vinculado al poder adquisitivo: el 74,7% de los encuestados afirma que su salario no le está ganando a la inflación, reflejando una sensación generalizada de pérdida de ingresos reales.
En cuanto a la credibilidad de los datos oficiales, el 56,4% considera que las cifras de inflación publicadas por el INDEC no reflejan adecuadamente la suba de precios que perciben en su vida diaria. No obstante, el informe señala una mejora en este aspecto, ya que el 41,4% sí valida actualmente las estadísticas oficiales, un porcentaje mayor al registrado en meses anteriores.
Expectativas 2026: un país dividido
Las expectativas económicas para 2026 muestran un escenario de fuerte polarización. El 47,4% de los encuestados tiene expectativas positivas sobre el futuro económico del país, frente a un 48% que anticipa un panorama negativo. El dato más significativo es la intensidad del pesimismo: el grupo de personas “muy pesimistas” (39,6%) supera ampliamente al de “muy optimistas” (27,4%), lo que revela un clima de incertidumbre persistente.
Imagen de los principales dirigentes
El informe también analiza la imagen de los principales referentes políticos. En el caso del presidente Javier Milei, la imagen negativa alcanza el 48,3%, mientras que la positiva se ubica en 45%, evidenciando una paridad con leve predominio de las valoraciones desfavorables. Por su parte, el gobernador bonaerense Axel Kicillof registra una imagen negativa más elevada, del 59,4%, frente a un 31,6% de imagen positiva.
Un clima social atravesado por contrastes
En síntesis, el Monitor de Opinión Pública de enero de 2026 muestra una sociedad atravesada por señales mixtas: cierta recuperación en la percepción individual, pero desconfianza persistente sobre el rumbo económico general, salarios que no alcanzan y un futuro que genera expectativas divididas. Un escenario que combina alivios parciales con una fuerte dosis de incertidumbre.
Fuente: Monitor de Opinión Pública – Zentrix, enero de 2026.


















