Según se informó oficialmente, en los últimos días cuatro ejemplares de fauna autóctona fueron colisionados por vehículos y camiones que circulaban por la zona. El saldo incluyó dos zorros, dos guanacos y un ñandú, especies que habitan dentro del área protegida y cuya presencia está debidamente señalizada a lo largo del recorrido.
Desde la administración del parque advirtieron que, a pesar del estado de la ruta, de la señalización que indica el cruce por un parque nacional y de la cartelería preventiva instalada —tanto por la presencia de fauna como por el deterioro de la cinta asfáltica—, muchos conductores no reducen la velocidad, incrementando el riesgo de colisiones con animales silvestres.
Ante esta situación, se reiteró el pedido de reducir la velocidad en el tramo de la Ruta 152 que atraviesa el área protegida. Circular a menor velocidad permite contar con mayor margen de maniobra ante el cruce inesperado de animales y contribuye a resguardar la seguridad vial de las personas y la conservación de las especies.

Las autoridades recordaron que tanto el guanaco (Lama guanicoe) como el ñandú (Rhea americana) son especies protegidas dentro del parque. En el caso del guanaco, la población que habita en Lihué Calel es la única en buen estado de conservación que permanece en la provincia de La Pampa, mientras que el ñandú se encuentra en proceso de recuperación y también está protegido a nivel provincial.
Asimismo, se recomendó a quienes transiten por la zona prestar especial atención a las banquinas, ya que el cruce de animales es frecuente y, generalmente, se desplazan en grupos. En caso de ser necesario, se sugiere detener la marcha en un lugar seguro, encender balizas y esperar a que todo el grupo complete el cruce.
Finalmente, se remarcó que el atropellamiento de fauna silvestre protegida dentro de la jurisdicción de un parque nacional constituye un daño ambiental, tipificado como delito penal por la legislación vigente. Prevenir estos hechos no solo implica cuidar el patrimonio natural, sino también proteger la integridad de quienes circulan por la ruta, ya que el impacto con animales de gran porte puede provocar accidentes graves.
Conducir de manera responsable también es una forma de cuidarnos entre todos.


















