La decisión fue comunicada por el Ejecutivo ante la magnitud de los focos activos y las condiciones climáticas adversas que complican las tareas de control y extinción del fuego. El objetivo central de la medida es agilizar la asignación de recursos económicos, logísticos y operativos, además de reforzar la asistencia a las provincias afectadas.
Desde el Gobierno indicaron que la declaración de la emergencia permitirá acelerar los mecanismos administrativos, facilitar la llegada de fondos, equipamiento y personal especializado, y coordinar de manera más eficiente la respuesta entre Nación, provincias y municipios.
La medida alcanza también a La Pampa, donde en las últimas semanas se registraron incendios de gran magnitud que provocaron pérdidas productivas, afectación ambiental y riesgo para poblaciones rurales, generando reiterados reclamos de las autoridades provinciales por una intervención más rápida del Estado nacional.

El anuncio se produce luego de que gobernadores de las provincias patagónicas solicitaran el tratamiento urgente de una ley de Emergencia Ígnea en el Congreso. Ante la urgencia de la situación, el Ejecutivo optó por avanzar mediante un DNU, que tendrá vigencia inmediata aunque deberá ser posteriormente analizado por el Parlamento.
La emergencia busca fortalecer la prevención, el combate del fuego y la asistencia a las zonas damnificadas, en un contexto marcado por la sequía, las altas temperaturas y la recurrencia de incendios de gran escala en el sur y centro del país.
Fuente: Noticias Argentinas

















