La Cámara de Diputados de la Nación avanzó en el tratamiento de un proyecto clave para modificar el Código Penal y endurecer las penas por delitos vinculados a la siniestralidad vial. La iniciativa fue abordada en comisión junto a representantes de organizaciones de familiares de víctimas, quienes expusieron su experiencia y reclamaron cambios urgentes en la legislación.
El debate se desarrolló en la Comisión de Legislación Penal, con el objetivo de emitir dictamen en las próximas semanas y llevar el proyecto al recinto. La propuesta ya cuenta con media sanción del Senado desde septiembre de 2025 y recoge reclamos históricos de asociaciones civiles que buscan que estos hechos dejen de ser considerados “accidentes” y pasen a ser tratados como delitos graves.
Durante la reunión participaron referentes de organizaciones como Madres del Dolor y Estrellas Amarillas, quienes vienen impulsando desde hace años reformas más severas para quienes conducen de manera irresponsable y provocan tragedias en la vía pública.

Qué cambios propone el proyecto
El texto en discusión introduce modificaciones importantes en las penas para los delitos viales. Actualmente, las condenas por homicidio culposo en siniestros de tránsito van de 3 a 6 años de prisión. La reforma propone elevar ese rango a entre 4 y 8 años, lo que permitiría en muchos casos el cumplimiento efectivo de la pena.
Además, contempla que las condenas puedan alcanzar hasta 12 años cuando existan múltiples agravantes, como exceso de velocidad, consumo de alcohol o drogas, uso del celular al conducir o falta de licencia habilitante.
Otro punto clave es la inhabilitación para conducir, que se extendería por un período equivalente al doble de la condena, con el objetivo de retirar de las calles a conductores considerados peligrosos.
Un reclamo social que llega al Congreso
El tratamiento de este proyecto refleja una creciente demanda social por mayor responsabilidad y sanciones más duras frente a hechos que, año tras año, dejan víctimas fatales en todo el país. Las organizaciones presentes insistieron en que el cambio legislativo es fundamental para generar conciencia y reducir la impunidad en este tipo de delitos.
En ese marco, el Congreso busca avanzar en una reforma que podría marcar un antes y un después en la forma en que la Justicia argentina aborda la violencia vial.

















