El 1 de junio de 1956, Morisoli arribó a La Adela para incorporarse al proyecto de aprovechamiento del Río Colorado como profesional agrimensor. A partir de entonces comenzó una estrecha relación con el territorio pampeano, recorriendo sus paisajes, conociendo a sus habitantes y desarrollando una labor fundamental en la región bajo riego.
Desde sus primeros años participó activamente en la Comisión Técnica del Río Colorado, organismo precursor de las políticas de aprovechamiento de los recursos hídricos. Más adelante, su compromiso continuó dentro del propio Ente Provincial del Río Colorado, institución que llegó a presidir.
En 1987 asumió la conducción del EPRC, desde donde impulsó acciones estratégicas para fortalecer el crecimiento productivo del oeste y sur pampeano, promoviendo el desarrollo de la zona bajo riego y consolidando una visión de largo plazo para la región.

Nacido en Acebal, provincia de Santa Fe, Morisoli encontró en La Pampa su lugar en el mundo. La inmensidad del paisaje, la identidad de sus pobladores y la fuerza del Río Colorado lo cautivaron desde el primer momento. Aquella experiencia transformó su mirada y quedó reflejada en una obra literaria que lo convirtió en una de las voces más representativas de la cultura pampeana.
Su trayectoria profesional lo llevó desde La Adela hasta Casa de Piedra y posteriormente a Colonia 25 de Mayo, donde desarrolló tareas vinculadas al relevamiento y la planificación territorial. En esos recorridos fue construyendo un profundo vínculo con la provincia, que luego trasladó a una producción literaria reconocida a nivel nacional.
Al recordar los 70 años de aquel histórico arribo, el EPRC destacó el legado de Morisoli como servidor público comprometido con el desarrollo provincial, como profesional que contribuyó al crecimiento de la zona bajo riego y como poeta capaz de interpretar, como pocos, el alma profunda de La Pampa y de su gente.
Además, parte de ese legado puede apreciarse actualmente en el Museo del Ente Provincial del Río Colorado, donde se conservan herramientas de trabajo utilizadas por Morisoli durante sus años de labor en la región. También se exhiben fotografías históricas que documentan su paso por la institución y reflejan la profunda huella que dejó en el desarrollo de la comunidad pampeana.
Su historia, a siete décadas de aquel primer encuentro con La Pampa, sigue formando parte de la memoria colectiva provincial y constituye un ejemplo de compromiso, sensibilidad y amor por esta tierra.

















