Lucas, hijo de padres venezolanos pero nacido en Argentina, había viajado a la zona balnearia junto a sus tíos para disfrutar del feriado. Según reconstruyeron los rescatistas, luego de pasar el día en la playa regresó al edificio pocos minutos antes del sismo.
Un sobreviviente aportó un dato clave para la investigación: aseguró haber compartido el ascensor con el niño y su tío, quienes descendieron en el tercer piso instantes antes del colapso. Ahora, los especialistas intentan determinar si lograron ingresar al departamento o quedaron atrapados en las escaleras o pasillos del edificio.
Pese al paso de los días, la familia no pierde la esperanza. Marcos Gámez, padre del menor, expresó que la contextura delgada de Lucas podría haberle permitido sobrevivir en algún pequeño espacio entre los escombros.

Además, los familiares aseguraron que creen que hace dos días se habría registrado un intento de comunicación desde la zona del derrumbe, aunque reconocieron que el calor extremo y la deshidratación complican las posibilidades de supervivencia.
Mientras tanto, en La Guaira continúan las tareas de búsqueda. Los rescatistas esperan la llegada de maquinaria pesada y grúas de gran porte para remover los enormes bloques de hormigón con mayor seguridad, en un operativo que mantiene en vilo tanto a Venezuela como a la Argentina.


















