
“El fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once, y siempre gana Alemania”, la máxima de Gary Lineker volvió a cumplirse y los bávaros se impusieron 1-0 ante Chile en la final de la Copa Confederaciones que se disputó en Rusia.
En un partido entretenido y con varias situaciones de gol por lado, los teutones derrotaron a los dirigidos por Juan Antonio Pizzi por la mínima diferencia y lograron el título con un combinado Sub 23.
Chile golpeó en varias oportunidades durante el primer tiempo pero no pudo vencer la valla que defendía el arquero Ter Stegen. Primero, Arturo Vidal y Charles Aránguiz entraron tocando al área y el volante del Bayern Munich improvisó un remate incómodo que no pudo vencer al guardameta.

Los trasandinos volvieron a tener otra oportunidad y a los 19 minutos, Vidal volvió a rematar y obligó al arquero del Barcelona a responder mediante un largo rebote que quedó en los pies de Alexis Sánchez, que increíblemente desperdició una chance inmejorable ante un arquero que estaba prácticamente vencido.
Inmediatamente llegó la respuesta alemana. Marcelo Díaz salió mal desde el fondo y le “regaló” la pelota a Timo Werner, quien escapó, descargó al medio y Stindl definió cómodamente para el 1-0 definitivo.
De esta manera, Alemania ganó su primera Copa Confederaciones, un trofeo que está visto como la maldición de los equipos que juegan la Copa del Mundo, ya que nunca hubo un campeón en este certamen que haya logrado alzarse con el título mundial al año siguiente.





















