Entre los tramos más comprometidos se destaca la Ruta Nacional 151, un eje clave para la provincia por su rol productivo y logístico. Este corredor, que conecta el sur pampeano con Río Negro y es utilizado intensamente por el transporte petrolero, agrícola y ganadero, presenta baches profundos, roturas estructurales y sectores donde los vehículos deben desplazarse por la banquina para esquivar cráteres en el asfalto. La falta de mantenimiento sostenido agrava una situación que desde hace años es motivo de reclamos de usuarios y autoridades locales.
También genera preocupación la Ruta Nacional 35, otro trazado fundamental para La Pampa al vincularla con el centro y el sur del país. Según el relevamiento, distintos tramos muestran un deterioro progresivo de la carpeta asfáltica, con parches que no resisten el tránsito pesado y un nivel de desgaste que impacta de lleno en la seguridad vial, especialmente durante la noche y en condiciones climáticas adversas.
El informe advierte que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales del país se encuentran en estado regular o malo, un escenario que convierte a muchos viajes en una verdadera “ruleta rusa”. En ese contexto, la situación de la 151 y la 35 resulta especialmente sensible para La Pampa, una provincia atravesada por el transporte de cargas y el tránsito interprovincial, donde el estado de las rutas es determinante para la producción, el turismo y la vida cotidiana de sus habitantes.

La combinación de obras paralizadas, mantenimiento insuficiente y alto flujo vehicular refuerza la urgencia de una intervención integral que permita recuperar estos corredores vitales y reducir los riesgos en las rutas pampeanas.
La «ruleta rusa» de la Región Centro y Sur
- Ruta Nacional 33 (Buenos Aires – Santa Fe): Es calificada como uno de los casos más críticos, donde transitar es «jugar a la ruleta rusa». Conecta los puertos de Bahía Blanca y Rosario, pero presenta fallas estructurales donde la base del asfalto ha cedido. Los parches actuales duran menos de seis meses por el tránsito pesado de la cosecha.
- Ruta Nacional 151 (Río Negro – La Pampa): Vital para Vaca Muerta, su estado es de «abandono total» con baches tipo «cráter» que obligan a circular por la banquina. El diagnóstico técnico indica que el bacheo ya no sirve y requiere una reconstrucción total para soportar los equipos petroleros.
- Ruta Nacional 35 y Corredores Patagónicos: Se reportan tramos con superficie totalmente desgranada y pérdida de áridos.
El Litoral y los Pasos Fronterizos: colapso logístico
La situación en el noreste es alarmante, afectando el comercio internacional con Brasil y Uruguay.__IP__
- Ruta Nacional 121 (Corrientes): Conecta con el Puente Santo Tomé-São Borja. Sufre una «falla estructural completa» con ahuellamiento severo; no admite más bacheo, necesita reconstrucción total.
- Ruta Nacional 119 (Corrientes): Es un «punto rojo» de seguridad vial, especialmente cerca de Curuzú Cuatiá, debido a la mezcla de camiones y turistas en una calzada con «piel de cocodrilo» y bordes rotos.
- Ruta Nacional 120 (Corrientes): Une Ituzaingó y Virasoro. El tránsito de industrias forestales destruyó la calzada, dejándola con tramos intransitables.
- Ruta Nacional A015 y 136 (Entre Ríos): Son los accesos a los puentes de Salto Grande y Fray Bentos. Presentan descalce de banquinas y agotamiento estructural, pese a ser corredores turísticos y de exportación claves.
- Ruta Nacional 1V11 (Santa Fe): Atraviesa la zona portuaria con un deterioro crónico que el bacheo recurrente no logra solucionar.
Buenos Aires: obras paralizadas y «peaje hacia la muerte»
En la provincia con mayor caudal de tránsito, la parálisis de las obras de transformación en autopista agravó los riesgos.
- Ruta Nacional 5: Denominada por los usuarios como el «peaje hacia la muerte» debido al aumento de tarifas sin mejoras. La obra de la variante Suipacha avanza a ritmo lento o nulo, generando congestión y accidentes en un tramo con capacidad insuficiente.
- Ruta Nacional 3: Las obras están paralizadas, especialmente en el tramo San Miguel del Monte – Gorchs. Es el acceso de la producción cerealera al puerto de Bahía Blanca y registra alta siniestralidad por choques frontales.
- Ruta Nacional 7: Aunque hay tramos de autopista, la variante Chacabuco está paralizada desde 2025, obligando al tránsito a cruzar zonas urbanas o desvíos peligrosos. Se reportan baches profundos en colectoras y falta de iluminación.
El Noroeste: obras abandonadas
- Ruta Nacional 34 (Jujuy – Salta): Clasificada de «Alto Riesgo». Las obras financiadas por el Banco Mundial para convertirla en autovía quedaron inconclusas tras el abandono de las contratistas y el vencimiento del préstamo. Presenta ahuellamiento profundo por el transporte de caña de azúcar y logística internacional.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

















