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Cinco estudiantes cordobeses crearon PagameYa, una aplicación para cobrar deudas entre amigos sin tener que perseguirlos

Leopoldo Lorenzo tiene 25 años, estudia Ingeniería en Sistemas en la UTN de Córdoba y, junto a cuatro compañeros, desarrolló una aplicación que busca resolver una situación cotidiana: recuperar el dinero de una cena, un asado o un viaje compartido sin tener que reclamarlo constantemente. En diálogo con CastexOnline, contó cómo nació el proyecto, el papel de la inteligencia artificial y las expectativas de crecimiento de este emprendimiento tecnológico.

¿Quién no pasó alguna vez por la incómoda situación de tener que recordarle a un amigo que todavía debe su parte de una comida, un viaje o una salida? Lo que comienza como una reunión entre amigos puede terminar en una interminable sucesión de mensajes preguntando cuánto hay que pagar, solicitando un alias o prometiendo una transferencia que nunca llega.

Para solucionar ese problema, cinco estudiantes de Ingeniería en Sistemas de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Facultad Regional Córdoba, desarrollaron PagameYa, una aplicación que permite organizar gastos compartidos, registrar deudas y enviar recordatorios automáticos para facilitar los pagos entre amigos y familiares.

Uno de sus creadores es Leopoldo Lorenzo, de 25 años, quien conversó con CastexOnline sobre esta iniciativa que comenzó a gestarse a principios de 2026 y que ya tiene sus primeros usuarios.

Una idea que nació de un problema cotidiano

Durante la entrevista, Lorenzo explicó que la propuesta surgió al observar una situación que se repite frecuentemente entre amigos y familiares: alguien se hace cargo de un gasto compartido y después debe invertir tiempo en recuperar el dinero.

“Muchas veces nos olvidamos de pagarle a ese amigo al que le debemos un asado de los otros días. Incluso, el amigo también se olvida de recuperar la plata”, comentó.

El joven explicó que el problema no siempre es la falta de voluntad de pago, sino las dificultades de comunicación y la incomodidad que puede generar reclamar una deuda varias veces.

En ese sentido, señaló que una conversación que puede extenderse durante dos semanas podría resolverse en apenas 30 segundos mediante una notificación que informe cuánto debe cada persona, por qué concepto y a qué alias debe transferir.

“La idea es ayudar a que las relaciones entre amigos y familiares se mantengan sanas, porque no van a tener que estar comunicándose constantemente por un problema que genera desgaste”, explicó.

¿Cómo funciona PagameYa?

La aplicación permite registrar quién pagó cada gasto y cuánto corresponde abonar a los demás participantes. La información puede cargarse escribiendo, mediante comandos de voz o incluso utilizando una fotografía del ticket.

A partir de esos datos, PagameYa organiza las deudas y se encarga del seguimiento. Cada participante recibe la información sobre el monto que debe, el destinatario del pago y el alias correspondiente, incluso si no tiene instalada la aplicación.

Además, el sistema permite configurar recordatorios automáticos y, cuando una persona indica que ya realizó la transferencia, se envía una notificación a quien había adelantado el dinero.

De esta manera, el objetivo es evitar que una persona tenga que reclamar reiteradamente una deuda y simplificar la organización de gastos compartidos.

Cinco amigos que decidieron emprender desde la universidad

El equipo está integrado por Leopoldo Lorenzo, Juan Cheli, Francisco Saggiorato, Ian Salzgeber y Amadeo Bottiglieri, estudiantes de la UTN Córdoba que ya contaban con experiencia trabajando juntos en proyectos de desarrollo de software.

Lorenzo explicó que la idea comenzó a tomar forma en febrero y que el proyecto se puso en marcha durante abril. Una de las principales ventajas fue que sus integrantes ya se conocían profesionalmente y habían desarrollado otros trabajos desde los primeros años de la carrera.

“Nosotros ya desde segundo año veníamos trabajando en conjunto. Sabíamos cómo trabajaba cada uno y cuál era el compromiso. Eso nos facilitó muchísimo encarar el producto”, relató.

También destacó que, aunque cinco personas pueden parecer muchas para desarrollar una aplicación, la cantidad de tareas que implica construir y mantener un producto tecnológico justifica el trabajo de todo el equipo.

Desde el inicio del proyecto, los estudiantes ya publicaron más de 60 versiones de PagameYa, incorporando mejoras y corrigiendo problemas a partir de las experiencias de sus usuarios.

La inteligencia artificial, una herramienta fundamental

Uno de los aspectos abordados durante la entrevista fue el papel de la inteligencia artificial en el desarrollo de la aplicación.

Lorenzo reconoció que estas herramientas permitieron acelerar considerablemente el trabajo, aunque aclaró que no reemplazan los conocimientos técnicos ni las decisiones que deben tomar los desarrolladores.

“Lo podríamos haber hecho, nomás que íbamos a tardar más tiempo”, respondió al ser consultado sobre si el proyecto habría sido posible sin inteligencia artificial.

Según explicó, estas tecnologías permiten avanzar más rápidamente, pero siguen siendo necesarias la supervisión humana, la revisión del código y la aplicación de conocimientos de ingeniería.

También señaló que el uso de inteligencia artificial representa un costo económico que, por el momento, es afrontado por los propios integrantes del emprendimiento.

Por ese motivo, el equipo se encuentra explorando posibilidades de financiamiento, alianzas estratégicas y programas de aceleración que permitan continuar desarrollando el producto.

Más de 100 usuarios y resultados alentadores

PagameYa se encuentra en una etapa de crecimiento inicial. Desde agosto funciona en una beta privada y, según los datos compartidos por sus desarrolladores, ya alcanzó los 101 usuarios sin haber invertido dinero en publicidad.

Las primeras estadísticas indican que seis de cada diez deudas registradas terminan cobrándose y que cuatro de cada diez pagos se concretan en menos de 24 horas.

Además, durante una actividad realizada en la facultad, alrededor de 200 personas se inscribieron en una lista de espera para conocer la aplicación.

Lorenzo explicó que los primeros usuarios fueron principalmente amigos, familiares y estudiantes de la universidad, quienes permitieron detectar errores y aportar sugerencias.

“Más allá de que somos cinco, yo digo que somos 105, porque realmente los usuarios son los que más nos ayudan a seguir mejorando la aplicación”, expresó.

El estudiante destacó que escuchar las opiniones de quienes utilizan PagameYa constituye una parte central del proyecto. Por eso, una de las próximas etapas será analizar cuáles son las funciones más utilizadas y concentrar los esfuerzos en mejorar esas herramientas.

El objetivo: llegar a 100 mil usuarios

Aunque la aplicación todavía se encuentra en una fase inicial, sus creadores tienen expectativas de crecimiento.

Lorenzo aseguró que uno de los grandes objetivos es alcanzar los 100.000 usuarios durante el próximo año, una meta ambiciosa que esperan impulsar con la ampliación de su disponibilidad.

De acuerdo con lo explicado durante la entrevista, PagameYa ya puede encontrarse en Google Play para dispositivos Android, mientras que su publicación oficial en la App Store de Apple se encuentra pendiente de aprobación.

El equipo espera obtener una respuesta durante noviembre y tiene como objetivo concretar el lanzamiento para iPhone antes de diciembre, aprovechando la época de reuniones de fin de año, vacaciones y encuentros familiares.

Mientras tanto, la versión de prueba para iOS está disponible mediante TestFlight.

Un proyecto que busca seguir creciendo

Más allá de facilitar el cobro de pequeñas deudas, los cinco estudiantes cordobeses imaginan una evolución mucho más amplia para PagameYa.

Lorenzo adelantó que tienen una visión de desarrollo a tres años y que pretenden incorporar nuevas funcionalidades a partir de las necesidades que vayan identificando entre los usuarios.

Lo que comenzó como una idea para evitar los incómodos reclamos de dinero entre amigos se transformó en un emprendimiento tecnológico que combina programación, inteligencia artificial y una problemática cotidiana.

Por ahora, el desafío es seguir sumando usuarios, perfeccionar la herramienta y demostrar que una aplicación creada por cinco amigos desde la universidad puede convertirse en una solución utilizada por miles de personas.