El caso comenzó cuando se encontraron restos de un objeto en un campo cercano a Roswell. En un primer momento, las autoridades militares informaron que se trataba de un «platillo volador», aunque horas después rectificaron esa versión y aseguraron que los restos pertenecían a un globo meteorológico. Décadas más tarde, el Gobierno estadounidense explicó que el material formaba parte del Proyecto Mogul, un programa secreto destinado a detectar pruebas nucleares soviéticas.
A pesar de esas explicaciones oficiales, el episodio alimentó durante décadas teorías sobre la posible existencia de vida extraterrestre y supuestos encubrimientos gubernamentales, convirtiéndose en un ícono de la cultura popular y de la ufología.
Nuevos documentos desclasificados
El interés por los fenómenos aéreos no identificados volvió a crecer en los últimos meses luego de que el Departamento de Defensa de Estados Unidos comenzara a publicar nuevas tandas de archivos desclasificados sobre los denominados UAP (Fenómenos Anómalos No Identificados). Los documentos incluyen informes, fotografías, videos y testimonios de personal militar y astronautas recopilados durante varias décadas.

Sin embargo, las propias autoridades estadounidenses aclararon que, hasta el momento, el material difundido no constituye evidencia de origen extraterrestre. Muchos de los casos permanecen sin una explicación definitiva debido a la falta de información o a la calidad limitada de las imágenes analizadas.
Así, cada 2 de julio, el Día Internacional del OVNI vuelve a despertar el interés por uno de los mayores enigmas de la historia moderna, entre hechos documentados, investigaciones oficiales y teorías que continúan generando debate en todo el mundo.


















