El Instituto José Hernández funcionó durante décadas bajo gestión privada. Su incorporación a la órbita estatal en 2023, mediante la Ley 3566, abrió la puerta a una transformación profunda. La intendenta Mónica Stadler lo sintetizó con claridad: “Para la comisión que administraba el colegio hubiera sido imposible llevar adelante esta refacción”.
La obra, financiada íntegramente por el Gobierno provincial, expresa un principio fundamental: la educación pública es una responsabilidad del Estado, no de la buena voluntad de las familias. Cuando el Estado asume ese rol, las mejoras dejan de depender de rifas, donaciones o esfuerzos voluntarios y pasan a convertirse en políticas públicas sostenidas en el tiempo.
En un contexto nacional marcado por la paralización de obras financiadas por Nación, la decisión de la Provincia de avanzar con recursos propios adquiere un valor social adicional. No solo mejora la infraestructura educativa, sino que también sostiene el empleo local, dinamiza la economía de la localidad y refuerza la presencia del Estado donde más se lo necesita.

Stadler destacó, en diálogo con la Agencia Provincial de Noticias, el trabajo articulado entre Provincia y municipio para evitar que la comunidad quede a la intemperie frente a decisiones externas. Esa articulación se traduce hoy en hechos concretos.
La renovación de cielorrasos, la instalación eléctrica completa, la elevación de tanques de agua y las mejoras en áreas clave del edificio permitirán que estudiantes, docentes y equipos de gestión desarrollen sus actividades en condiciones seguras y saludables de cara al próximo ciclo lectivo.
Una escuela renovada, una comunidad fortalecida
Cuando una escuela se repara no solo se arreglan paredes: se reconstruye la confianza en lo público, se amplían derechos y se sostiene la igualdad de oportunidades. La obra del Instituto José Hernández es, en ese sentido, una inversión en el presente y en el porvenir de Colonia Barón.


















