Lejos de hablar de un cierre definitivo, Alfonzo fue categórico: «La sala del hospital sigue en pie. Tenemos todo lo que el hospital consiguió en todos estos años para brindarle a los pacientes oncológicos una buena calidad de atención».
El profesional explicó que la interrupción de los tratamientos no se debió a una decisión institucional, sino a la imposibilidad de continuar contando con una especialista en oncología.
«Hace un poquito más de un año nuestra profesional, por situaciones personales, no pudo seguir viniendo. Desde entonces estamos permanentemente trabajando con el Ministerio de Salud en la búsqueda de un especialista en oncología, que es muy difícil porque hay muy pocos profesionales en el país», señaló.

La sala existe, pero falta el especialista
Alfonzo remarcó que el hospital mantiene la infraestructura y la voluntad de recuperar el servicio, aunque aclaró que existen protocolos que deben respetarse estrictamente.
«Lo que nosotros no podemos hacer es realizar esos tratamientos sin el oncólogo o sin algunos protocolos que hay que seguir, y somos muy defensores de eso», expresó.
El director recordó que años atrás el Hospital atravesó una situación similar con el servicio de kinesiología, cuando se decidió adecuar completamente las instalaciones para cumplir con las normas sanitarias vigentes.
«Queremos hacer lo mismo. Estamos trabajando en dos frentes: la búsqueda del profesional y el mejoramiento de algunos aspectos edilicios. El hospital sigue trabajando con ese objetivo», afirmó.
Un trabajo conjunto por la salud
Alfonzo también valoró la iniciativa impulsada por la Asociación Soles y sostuvo que el sistema de salud debe construirse entre todas las instituciones.
«Entendemos que la salud es un derecho y un deber de cuidado de toda la población, no solamente de un edificio o del hospital. Lo vivimos durante la pandemia, cuando todas las instituciones trabajaron en conjunto, y creemos que esa es la mejor manera de mejorar la calidad de vida de los vecinos«, manifestó.
En ese sentido, aseguró que el Hospital Pablo F. Lacoste mantiene una postura de colaboración permanente.
«Siempre tuvimos las puertas abiertas para todas las instituciones. Me parece muy bien que una institución privada quiera desarrollar este proyecto y nosotros estamos abiertos a colaborar en lo que necesiten», sostuvo.
Además, ratificó que el hospital no abandonará su propio proyecto.
«El hospital va a seguir con esa idea de mantener la sala, mejorarla y ajustarse a los lineamientos que propone el Ministerio de Salud para volver a tener el servicio funcionando», afirmó.
Cumplir con todos los protocolos
El director explicó que una sala de quimioterapia requiere mucho más que un espacio físico y recordó que las normas actuales son cada vez más exigentes.
«No se trata solamente de colocar una medicación. Se necesita una campana de preparación para las drogas de quimioterapia, con características específicas para proteger tanto al paciente como al personal de salud», indicó.
Agregó que los medicamentos utilizados en oncología son complejos y requieren una manipulación especializada.
«No es una medicación como un antibiótico. Son tratamientos complejos, destinados a pacientes que muchas veces presentan otras patologías y necesitan un seguimiento permanente. La mejor manera de trabajar es cumplir todas las normas y protocolos que establece el Ministerio de Salud», concluyó.



















