La ceremonia fue encabezada por el ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Diego Álvarez; el intendente Santiago Goñi; la ministra de Educación, Marcela Feuerschvenger; el diputado provincial Juan Barrionuevo y la subsecretaria de Derechos Humanos, Paula Grotto. También participaron autoridades provinciales y municipales, organismos de Derechos Humanos, instituciones educativas, familiares de las víctimas y vecinos.
Durante el acto se recordó uno de los hechos represivos más significativos ocurridos en La Pampa, cuando fuerzas militares y policiales ocuparon Jacinto Arauz, tomaron el Instituto Secundario José Ingenieros y detuvieron ilegalmente a docentes, profesionales y vecinos, quienes posteriormente fueron sometidos a torturas y persecuciones.
«La Pampa no fue una isla»
En su discurso, Paula Grotto sostuvo que el episodio constituye una prueba de que «La Pampa no fue una isla», al remarcar que el terrorismo de Estado también alcanzó a las localidades del interior provincial, afectando escuelas, instituciones y familias.

Además, destacó que por decisión del gobernador Sergio Ziliotto la Provincia mantiene de forma permanente políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia, a través de la preservación y señalización de sitios de memoria, el acompañamiento a víctimas y familiares, la promoción de los juicios por delitos de lesa humanidad y distintas propuestas educativas destinadas a las nuevas generaciones.
En ese marco, afirmó que estas acciones consolidan a los derechos humanos como una verdadera política de Estado y fortalecen la memoria colectiva junto a los valores democráticos del Nunca Más.
Defensa de la democracia y la memoria
El intendente Santiago Goñi resaltó la importancia de vivir en democracia y recordó que muchas de las personas presentes nacieron en un país donde pueden expresarse libremente, estudiar, participar y votar sin temor.
«Que lo ocurrido el 14 de julio de 1976 en el Colegio José Ingenieros sea un permanente llamado a defender la educación, la verdad y la justicia. Un pueblo que conoce su historia puede construir un futuro mejor», expresó.
Por su parte, el director del Instituto José Ingenieros, Alfredo Gonnet, remarcó el compromiso de la institución con la construcción de la memoria colectiva y explicó que las aulas se han transformado en espacios de reflexión, debate y análisis crítico sobre la historia local.
«La memoria habita los pasillos, los patios y los bancos donde nuestros jóvenes hoy eligen la libertad», señaló, al tiempo que aseguró que la comunidad educativa eligió que «el silencio y el miedo no vuelvan Nunca Más a caminar por nuestro pueblo».
La ceremonia también incluyó la donación de dos cuadros conmemorativos realizada por la artista Marcela Oveseika al municipio y al Concejo Deliberante. Además, estudiantes de primer año del Instituto José Ingenieros interpretaron una versión adaptada de la canción La memoria, de León Gieco, vinculada a la historia local, mientras que el grupo folclórico Querencia presentó la intervención artística «Ecos de ayer».
El copamiento de Jacinto Arauz
El copamiento de Jacinto Arauz fue el mayor operativo de terrorismo de Estado perpetrado en La Pampa durante la última dictadura cívico-militar. Meses antes del golpe de Estado, las Fuerzas Armadas ya desarrollaban tareas de inteligencia en la zona, bajo la órbita de la Subzona 14, con el objetivo de desarticular lo que consideraban un supuesto «foco de enseñanza marxista» en el Instituto Secundario José Ingenieros.
El 14 de julio de 1976, efectivos del Ejército y de la Policía sitiaron la localidad, irrumpieron en el establecimiento educativo y secuestraron a docentes, profesionales y vecinos. Entre los detenidos estuvieron los profesores Carlos Samprón, Ángel Álvarez y Víctor Pozo Grados; el médico Luis Carlino y Samuel Bertón, integrante de la comisión administradora del colegio.
Las víctimas fueron trasladadas a distintos centros clandestinos de detención, entre ellos la comisaría local y el puesto caminero de la zona, donde fueron sometidas a torturas y persecución. Desde entonces, esa fecha fue establecida como el Día de los Derechos Humanos en la provincia de La Pampa.


















