Según explicó la profesional, durante los próximos días se esperan mínimas cercanas a los 3 y 4 grados bajo cero en gran parte de la provincia, mientras que en el oeste pampeano podrían registrarse valores aún más bajos. Las jornadas estarán caracterizadas por un ambiente muy frío, con heladas generalizadas durante las primeras horas de la mañana.
El pronóstico coincide con distintos modelos meteorológicos que anticipan el ingreso de una nueva masa de aire polar sobre el centro del país, favoreciendo varios días consecutivos con temperaturas inferiores a los valores normales para la época y heladas persistentes.
Trigo y cebada: sin riesgos por el frío
Macagno destacó que, desde el punto de vista agronómico, las bajas temperaturas no deberían generar inconvenientes en los cultivos de la campaña fina.

«Los ciclos cortos de trigo y cebada recién se encuentran en plena siembra, mientras que los materiales de ciclo largo están atravesando la etapa de macollaje, donde poseen una elevada tolerancia genética al frío», explicó.
En ese sentido, indicó que estos cultivos pueden soportar temperaturas de hasta -7°C sin sufrir daños permanentes, siempre que presenten un adecuado estado nutricional.
«Se encuentran en el período de mayor rusticidad del cultivo, por lo que toleran este tipo de heladas sin inconvenientes», remarcó.
Podría demorarse la emergencia
La especialista aclaró que las temperaturas extremas sí podrían provocar un retraso en la emergencia de los lotes recientemente sembrados, debido a la disminución de la actividad fisiológica provocada por el frío.
Sin embargo, enfatizó que esa demora no compromete el desarrollo posterior del cultivo ni el potencial productivo, ya que forma parte del comportamiento esperado durante el invierno.
Además, explicó que las heladas ayudan a mantener un menor ritmo de crecimiento vegetativo y reducen la actividad de algunos insectos y enfermedades, condiciones habituales para esta época del año.
Con este panorama, el ingreso del frío polar será un desafío para la población por las bajas temperaturas, pero no representa, por el momento, una amenaza para la campaña fina en La Pampa, que atraviesa una etapa de alta resistencia frente a las condiciones invernales.

















