Juan Manuel Loncoy, responsable de la planta local, informó que el cargamento incluyó cartón, nylon, chatarra y botellas, alcanzando un volumen aproximado de 15.000 kilos.
«Se cargó un viaje combinado con Doblas y fue a una fábrica de Bahía Blanca. Entre cartón, nylon, algo de chatarra y botellas se enviaron unos 15 mil kilos aproximadamente», explicó.
Según detalló, la decisión de realizar una carga parcial y no esperar a completar un camión propio tuvo un objetivo puntual: que la fábrica pueda evaluar la calidad de la clasificación realizada en origen.

«En la fábrica revisan las cargas para saber si estamos haciendo las cosas bien o si hay que acomodar algunas cuestiones. Lo más complicado siempre es la clasificación de las botellas. El cartón y el nylon tienen categorías más sencillas, pero con las botellas hay que prestar más atención», señaló.

El material fue despachado el jueves y al momento de la entrevista todavía no habían recibido la devolución técnica de la empresa receptora. «Calculamos que recién ahora estarán descargando porque el camión pasó por Doblas y las fábricas generalmente no trabajan los sábados», indicó.
Loncoy destacó que esta primera experiencia servirá para corregir posibles errores y optimizar el proceso de separación de residuos en la planta castense.
«Fue una carga más que nada para probar. La idea es que nos indiquen si hay algo que mejorar y, una vez que tengamos esa devolución, seguir avanzando», expresó.
El objetivo final es que la planta pueda reunir por sí sola el volumen necesario para enviar cargas completas directamente a las industrias recicladoras.

«Ahora arrancamos este camino para ver si el día de mañana podemos mandar un camión completo desde Eduardo Castex», concluyó.



















