El episodio se inició cuando una joven de 18 años se presentó en la comisaría local para denunciar a su padre por malos tratos. Según su testimonio, ambos mantuvieron una discusión en el domicilio familiar que derivó en una agresión. Tras tomar la denuncia, el subcomisario Julio Martínez y un oficial de servicio se dirigieron al lugar señalado.
De acuerdo con la información policial, el hombre abrió la puerta y permitió el ingreso de los uniformados. Sin embargo, al momento del saludo, sujetó el brazo del jefe policial, lo empujó hacia el interior de la vivienda y le apuntó con un arma de fuego, llegando a accionar el gatillo sin que el disparo se produjera.
Ante la situación de riesgo, el efectivo que acompañaba al subcomisario reaccionó de inmediato y efectuó un disparo con una escopeta reglamentaria, impactando al agresor en una pierna. El hombre fue reducido y detenido en el lugar.

Posteriormente, el detenido fue trasladado al hospital local, donde recibió atención médica por las heridas ocasionadas por los perdigones. La causa quedó en manos de la Justicia, que investiga lo ocurrido y las responsabilidades correspondientes.


















