La medida, impulsada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado junto con la Secretaría de Transporte de la Nación, busca simplificar los trámites, ampliar la oferta de servicios para los conductores y mantener los controles de seguridad vial bajo un esquema más flexible.
Uno de los cambios más importantes es que la verificación técnica ya no estará limitada a las plantas tradicionales habilitadas por cada jurisdicción. A partir de esta reforma, podrá realizarse en cualquier taller inscripto en el nuevo Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, siempre que cumpla con los requisitos técnicos exigidos.
De esta manera, concesionarias, importadores y talleres privados podrán sumarse al sistema, generando una mayor oferta para los usuarios y permitiendo realizar el trámite en establecimientos de confianza.

Nuevos plazos para la revisión técnica
La normativa también modifica los plazos de inspección para los vehículos particulares:
Primera revisión
- Vehículos particulares 0 km: a los 5 años.
- Vehículos destinados al transporte de pasajeros o cargas: dentro de los primeros 12 meses.
Revisiones periódicas
- Vehículos particulares de hasta 10 años de antigüedad: cada 24 meses.
- Vehículos particulares con más de 10 años: cada 12 meses.
- Vehículos de transporte de pasajeros y cargas: cada 12 meses.
Registro nacional y sistema digital
El nuevo Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos funcionará bajo la órbita de la Secretaría de Transporte y será público, gratuito y completamente digital mediante la plataforma Trámites a Distancia (TAD).
La inscripción de los talleres se realizará mediante declaración jurada y contará con plazos específicos de tramitación. Si la administración no responde dentro del período establecido, se otorgará una habilitación provisoria automática, aunque quedará sujeta a controles posteriores.
Además, se implementará una base de datos nacional que centralizará la información de todas las revisiones técnicas realizadas y permitirá el control de los certificados emitidos por los talleres habilitados.
Un sistema más abierto
Desde el Gobierno sostienen que la reforma busca reemplazar un esquema «cerrado, fragmentado y burocrático» por uno más competitivo y eficiente, facilitando el acceso a la verificación técnica sin resignar los estándares de seguridad vial.
La medida representa un cambio significativo para millones de conductores, que en el futuro podrán elegir dónde realizar la revisión técnica de sus vehículos entre una oferta más amplia de talleres habilitados.



















