De acuerdo a las pericias preliminares el incendio se originó por una falla en el sistema eléctrico de la oficina. Según la información oficial en términos materiales se dañaron algunos muebles y una computadora aunque no afectó la información que contenía en su disco rígido.


En la oficina que se produjo el siniestro había copias de expedientes judiciales que se tramitan en el fuero en lo contencioso administrativo por lo que según la AFIP, los originales “no se vieron afectados” ya que están en los juzgados correspondientes.
A raíz del olor que persistió por varias horas tras el incidente se produjo una falsa alarma respecto de un nuevo incendio. De acuerdo al protocolo, bomberos y ambulancias se presentaron en el edificio nuevamente y constataron que no había ningún foco ígneo.


















