El artículo de opinión, firmado por el periodista Simon Jenkins, toma como punto de partida el reciente acuerdo entre el Reino Unido y España sobre Gibraltar para plantear que Londres también debería revisar su postura respecto de las Malvinas.
Según el editorial, mantener indefinidamente la soberanía británica sobre las islas no resulta una estrategia sostenible, tanto por razones geopolíticas como por el elevado costo que representa para los contribuyentes británicos el mantenimiento del dispositivo militar en el Atlántico Sur.
Jenkins recuerda que antes de la guerra de 1982 existieron negociaciones entre ambos países, incluyendo propuestas de transferencia de soberanía con un esquema de administración británica temporal. Sin embargo, esas conversaciones quedaron definitivamente interrumpidas tras el conflicto bélico.

En ese contexto, el columnista sostiene que, al igual que ocurrió con otros territorios vinculados al antiguo Imperio Británico, el Reino Unido deberá volver a sentarse a dialogar con Argentina sobre el futuro de las islas, incluso con la posibilidad de una mediación internacional bajo el ámbito de las Naciones Unidas.
El editorial aclara que esta postura no representa un cambio en la política oficial del Gobierno británico, que continúa sosteniendo que cualquier modificación del estatus de las islas depende de la voluntad de sus habitantes. Sin embargo, el texto generó repercusión por provenir de uno de los diarios de mayor influencia del Reino Unido y por cuestionar públicamente una posición que Londres mantiene desde hace más de cuatro décadas.
La publicación se conoció pocos días después de que la cuestión Malvinas volviera a ocupar el centro de la escena internacional, tras la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra y las posteriores repercusiones políticas y mediáticas generadas en ambos países.


















