Lic. Adrián RAVIER
Secretario de Vocería Presidencial
SU DESPACHO:
Luego de casi ochenta años, la Provincia de La Pampa sufre los efectos de un ecocidio sin precedentes en nuestro país. el robo del cauce del río Atuel por parte de Mendoza -tras la construcción del embalse “El Nihuil” en 1947-, condenó a muerte toda posibilidad de vida en el oeste provincial. arroyos, humedales, flora y fauna presentes durante milenios, desaparecieron. gran parte de su población tuvo que migrar forzadamente y lo que alguna vez fue un ecosistema vivo y productivo, se transformó en un auténtico desierto por obra de la mezquindad humana.
Una injusticia que deja en evidencia la ausencia estatal federal, en la implementación de políticas hídricas que garanticen el acceso igualitario al agua dulce, sin importar fronteras, ideologías o poder económico; conflicto subsanable con voluntad humana y política. Mendoza debe invertir en nuevos sistemas de irrigación. no puede seguir regando por derrame o inundación sus producciones, pudiendo optimizar su uso por aspersión o goteo, alcanzando como resultado “agua para todos”.
Mendoza incumple los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, favorables a La Pampa: el de 1987 que establece la interprovincialidad de la cuenca del Atuel; y el de 2020 que obliga a enviar una escorrentía permanente de 3,5m3/s hacia nuestra provincia. Violando, además la Ley Nacional General de Ambiente N° 25.675, la cual establece que el corte de un rio vulnera el principio de sustentabilidad y equidad intergeneracional, provocando un daño ambiental que debe ser reparado.

A dicho escenario ambiental catastrófico, hoy demos sumar una injustica más: el Decreto Presidencial 982/26, que le quita a La Pampa (¿su provincia?), regalías percibidas desde hace más de cinco décadas, en partes iguales junto a Mendoza, las cuales lejos de solucionar el conflicto, ponían un manto de cierta equidad lucrativa respeto del uso unilateral del rio interprovincial Atuel.
Sr Ravier, tenga a bien transmitirle al Sr presidente nuestro dolor como pampeanos ante tan injusta medida, compartiendo la presente y manifestándole que de la misma forma en que la Argentina no renuncia a su soberanía territorial sobre Islas Malvinas, La Pampa no renuncia jamás a la soberanía hídrica sobre el Atuel y sus correspondientes beneficios. Por un país federal, solidario, productivo, en paz y justo, ¡el rio Atuel también es pampeano!
Atte.
(*) Prof. Silvio J. Arias – Santa Rosa, La Pampa – Argentina





















