Según explicó el comisario Marcos Ajaya Zaldarriaga a Noticias del Sur, el conflicto se desató alrededor de las 2:20 horas, cuando se desarrollaba el cierre del torneo y el baile de premiación del campeonato de Papi Fútbol. De acuerdo a fuentes policiales, la situación comenzó cuando integrantes del equipo visitante Todas Mienten, de General San Martín, se habrían acercado en actitud provocativa al sector de banderas y estand del conjunto local Juniors FC.
La tensión escaló rápidamente de los insultos a una pelea física entre jugadores de ambos planteles, lo que motivó la intervención del personal policial que cumplía servicio adicional en el lugar. Los efectivos lograron separar a los involucrados y retiraron al equipo visitante hacia el exterior del predio, colocando vallas metálicas y cerrando los portones para resguardar el estadio.
No obstante, la violencia continuó fuera del campo de juego. Desde ambos lados de la valla se produjo un intenso intercambio de piedras, quedando los uniformados en medio de la situación. Como consecuencia, uno de los efectivos recibió el impacto de un ladrillo en el tórax, mientras que otro sufrió un esguince de tobillo durante las maniobras de contención.

Con la llegada de refuerzos policiales se logró finalmente restablecer el orden y la parcialidad visitante se retiró de la localidad. La Comisaría Departamental de Jacinto Arauz inició de oficio una investigación preliminar para identificar a los agresores y determinar las responsabilidades penales por las lesiones ocasionadas al personal policial.


















