Después de casi 60 días Piorno hoy se encuentra sin respirador.
Con la ayuda de 2 kinesiólogos que lo atienden mañana y tarde lograron que pueda dar sus primeros pasos, y con esto se fortalece su paulatina recuperación.
Según su mamá, Teresa Andrada “estamos felices porque comió por primera vez un yogurt. Los médicos dicen que está evolucionando muy bien”, aseguró.

Por otro lado pesa el hecho de no poder acompañarlo, a lo largo de toda la internación, es dificil para todos. Es por eso que la familia espera ansiosa su salida de terapia intensiva del Hospital Lucio Molas y su pase a una habitación común, que es lo que les brindará la posibilidad de reencontrarse.
Esta semana por segunda vez sus familiares enviaron un videíto por saludos y buenos deseos que los profesionales de la salud, y compañeros de Javier, se los muestran en sus celulares al enfermero para darle la tranquilidad de que “afuera todos están bien”.
Teresa agradeció “el cariño y acompañamiento de todo Castex en este proceso que ayudaron a que no me sienta tan sola”.




















