La tarde del 14 de junio de 1982, el entonces gobernador militar de las islas, Mario Benjamín Menéndez, acordó la rendición de las fuerzas argentinas ante el comandante británico Jeremy Moore, poniendo fin a 74 días de combates en el Atlántico Sur.
El saldo de la guerra fue devastador: murieron 649 argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños. Además, miles de soldados resultaron heridos y las secuelas del conflicto continúan presentes en los veteranos y sus familias.
La derrota militar aceleró el derrumbe de la última dictadura cívico-militar argentina encabezada por Leopoldo Fortunato Galtieri. El régimen inició su retirada del poder y abrió el camino hacia el retorno de la democracia, que se concretaría con las elecciones de 1983.

A más de cuatro décadas del conflicto, la causa Malvinas continúa siendo una política de Estado para la Argentina. El reclamo de soberanía se mantiene por vías diplomáticas y cuenta con el respaldo de distintas resoluciones de las Naciones Unidas que instan a ambas partes a reanudar las negociaciones.



















