El proyecto, denominado COPPA (Colaboración en Oncología Pediátrica de Precisión en Argentina), evaluó la posibilidad de ofrecer secuenciación genómica de tumores infantiles sin costo para los pacientes y, al mismo tiempo, maximizar su utilidad clínica mediante el análisis interdisciplinario de los casos.
El estudio fue liderado por los especialistas Guillermo L. Chantada y Andrea S. Llera, junto a un amplio equipo multidisciplinario integrado por profesionales de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. La investigación fue desarrollada desde el Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (IIMT) de la Universidad Austral-CONICET y publicada en la prestigiosa revista científica Pediatric Blood & Cancer, órgano oficial de la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica (SIOP).
Cómo funciona la secuenciación genómica
La secuenciación genómica permite analizar el ADN y el ARN de un tumor para identificar alteraciones genéticas específicas y comprender cómo se expresan determinados genes vinculados al desarrollo del cáncer.

A diferencia de los tratamientos generales, esta herramienta impulsa una medicina de precisión, orientada a diseñar terapias adaptadas a las características particulares de cada paciente y de cada tumor.
Los resultados del estudio mostraron que, sobre un total de 38 casos evaluados, los hallazgos genómicos tuvieron utilidad clínica significativa. En los casos secuenciados localmente, la efectividad alcanzó el 67%, permitiendo confirmar diagnósticos, redefinir riesgos e incluso orientar tratamientos específicos.
“La secuenciación genómica no solo permite entender mejor el tumor, sino también tomar decisiones clínicas más precisas”, destacaron los autores del trabajo, quienes remarcaron que este tipo de abordaje ya es habitual en países desarrollados, aunque todavía enfrenta importantes limitaciones en América Latina.
Trabajo interdisciplinario y cooperación regional
Uno de los aspectos más destacados del proyecto fue la creación de los Ateneos Moleculares Interdisciplinarios, encuentros virtuales en los que especialistas de diferentes disciplinas y países analizan en conjunto los casos clínicos.
Según el informe, todos los profesionales participantes aseguraron haber mejorado sus conocimientos sobre medicina de precisión y manifestaron una mayor motivación para incorporar estas herramientas en su práctica médica cotidiana.
Los desafíos pendientes
El estudio también advierte sobre distintos obstáculos que dificultan la expansión de este tipo de iniciativas en la región. Entre ellos, se encuentran la baja demanda inicial de estudios, problemas logísticos para el envío de muestras y la falta de tiempo de los profesionales médicos.
A esto se suma la necesidad de impulsar políticas públicas sostenidas que prioricen la medicina genómica en oncología pediátrica, además de fortalecer el acompañamiento de organizaciones vinculadas al cáncer infantil.
Los investigadores señalaron además que, aunque la información genómica puede mejorar significativamente los diagnósticos, el impacto terapéutico todavía depende de la disponibilidad de tratamientos específicos y de ensayos clínicos en América Latina.
“El desafío ya no es solo tecnológico, sino organizacional y educativo”, concluyeron los autores, quienes sostienen que la medicina de precisión debería ser considerada una inversión estratégica dentro de los sistemas de salud, especialmente para enfermedades complejas como el cáncer infantil.

















