La investigación se desarrolla en el Laboratorio Nacional de Referencia de Hantavirus del Instituto Malbrán y busca determinar si este producto puede inhibir la actividad de la cepa Andes del virus, una de las más peligrosas y que circula principalmente en la Patagonia argentina.
Según explicó la investigadora Andrea Dugour, integrante de la Fundación Cassará y del Centro Milstein del Conicet, durante la pandemia el mismo spray fue utilizado en personal de salud expuesto al coronavirus y logró reducir en un 80% los contagios en ensayos clínicos. Ahora, los primeros estudios de laboratorio muestran resultados “alentadores” frente al hantavirus.
Las especialistas aclararon que el producto no sería un tratamiento para personas infectadas, sino una herramienta preventiva complementaria para reducir riesgos de contagio. Además, remarcaron que los estudios todavía están en fase experimental y que aún falta avanzar hacia ensayos clínicos específicos.

El interés científico crece en medio de un aumento de casos de hantavirus en Argentina. De acuerdo con datos oficiales, durante la temporada epidemiológica 2025-2026 ya se notificaron más de 100 casos confirmados en el país.


















