El Gobierno de La Pampa dio a conocer los resultados de la octava edición del Índice de Vulnerabilidad Social (IVS), una herramienta destinada a evaluar las condiciones económicas de los hogares y determinar si sus ingresos resultan suficientes para cubrir las necesidades básicas de alimentación.
La medición, realizada entre julio y agosto de 2026, arrojó un índice de vulnerabilidad social del 5,3% de las personas, un resultado que, según el Ejecutivo provincial, refleja la incidencia de las políticas de asistencia alimentaria y transferencia directa de recursos destinadas a las familias con mayores dificultades económicas.
Entre las herramientas evaluadas se destaca la Tarjeta Social Pampeana y, particularmente, el programa de Refuerzo Alimentario Focalizado Extraordinario (RAFE).

Sin el RAFE, la vulnerabilidad alcanzaría el 7,4%
Uno de los principales datos del informe está relacionado con el impacto de los programas alimentarios provinciales.
De acuerdo con el análisis oficial, si no se contemplara la implementación del RAFE, el Índice de Vulnerabilidad Social ascendería al 7,4%, frente al 5,3% registrado con la intervención del programa.
La diferencia representa 2,1 puntos porcentuales y permite dimensionar la incidencia estimada de esta asistencia económica sobre la capacidad de las familias para acceder a los alimentos.
Desde el Gobierno provincial señalaron que estos resultados permiten evaluar las políticas implementadas y orientar los recursos públicos hacia los sectores que presentan mayores necesidades.
Eduardo Castex, entre las localidades relevadas
El estudio comenzó en febrero de 2023 en el conglomerado Santa Rosa–Toay y posteriormente amplió su cobertura a diferentes puntos del territorio pampeano.
Actualmente comprende 11 localidades: Eduardo Castex, 25 de Mayo, General Acha, General Pico, Jacinto Arauz, Macachín, Realicó, Santa Isabel, Santa Rosa, Toay y Victorica.
La octava edición alcanzó una cobertura representativa del 73,42% de la población total de La Pampa y abarcó las diez microrregiones establecidas por la legislación provincial de descentralización.
Esta distribución territorial permite obtener información de distintas regiones y observar las condiciones de vulnerabilidad social en diferentes comunidades.
Un operativo con 269 participantes
Para llevar adelante el relevamiento participaron 269 personas, entre agentes de los ministerios provinciales de Desarrollo Social y Derechos Humanos y de Salud, junto con integrantes de los equipos sociales municipales.
El trabajo conjunto permitió desarrollar las tareas de relevamiento y recopilar información sobre los ingresos familiares, las necesidades alimentarias y el alcance de los programas de asistencia.
Una herramienta para evaluar las políticas sociales
El Índice de Vulnerabilidad Social busca establecer si los ingresos totales de un grupo familiar, incluidas las transferencias estatales, permiten cubrir sus necesidades alimentarias.
A diferencia de otros indicadores socioeconómicos más amplios, esta medición se concentra específicamente en la capacidad de acceso a la alimentación y en el efecto que producen las políticas de transferencia de ingresos.
Desde el Ejecutivo pampeano remarcaron que la continuidad del estudio permite monitorear las condiciones de vida de la población, identificar situaciones de mayor vulnerabilidad y disponer de información para la planificación de futuras políticas públicas.
Los resultados de esta octava edición ubican la vulnerabilidad alimentaria provincial en el 5,3%, aunque también muestran que una parte de los hogares continúa dependiendo de los programas de asistencia para sostener el acceso a los alimentos.
El informe difundido presenta resultados a escala provincial, sin detallar en esta comunicación los porcentajes específicos de cada una de las localidades relevadas.



















