El engaño, activo durante años, utilizaba imágenes de incendios, uniformes y camiones para aparentar veracidad, aunque sin poseer habilitación oficial.
Modo de acción
- Los miembros de la banda se presentaban en escenas de incendios, sacándose selfies que luego difundían por redes sociales, con el objetivo de dar una imagen de compromiso y legitimidad.
- No intervenían en los incendios: los camiones estaban equipados con mangueras que nunca utilizaban. Era, más bien, un decorado para reforzar la idea de estar ante verdaderos bomberos.
- Tenían “cuarteles” falsos: contenedores con herramientas, escaleras, credenciales, indumentaria, cascos, extintores de plástico, folletos, etc., todo para simular una estructura oficial.
Recaudación de dinero y medicamentos
- Solicitaban donaciones en la calle: colocaban puestos en semáforos de avenidas importantes como General Paz, Alberdi, Eva Perón, Emilio Castro y Chávez.
- También requerían medicamentos a laboratorios, con promesas de entregarlos, por ejemplo, a clubes de jubilados.
- Usaban códigos QR para pagos electrónicos y trabajaban largas jornadas: “de lunes a lunes, durante 12 horas por día”.
Incautaciones y el momento de quiebre
- En los allanamientos se secuestraron miles de comprimidos médicos, entre ellos Viagra, muchos medicamentos vencidos, credenciales falsas, herramientas de utilería, uniformes y más.
- También se incautó dinero en efectivo, folletos, extintores de plástico, posnets y prendas que usaban para simular autenticidad.
- La caída de la red ocurrió luego de que un automóvil se incendió frente a uno de los supuestos cuarteles. Ninguno de los miembros de la banda intervino para extinguir el fuego, lo que alertó a vecinos y a las autoridades.
Consecuencias legales
- Los 29 implicados están detenidos y se les imputan delitos como usurpación de títulos y honores, estafas, y manejo irregular de medicamentos.



















