El acusado permanecía prófugo desde hacía 48 horas, luego de que las autoridades constataran el martes 19 de mayo su ausencia en la vivienda donde cumplía prisión domiciliaria y descubrieran que había violentado y destruido el dispositivo electrónico de rastreo antes de darse a la fuga.
Centurión se encontraba bajo arresto domiciliario desde el 19 de marzo de 2026, por disposición de la jueza de control Ana Laura Ruffini, en el marco de una causa judicial que ahora sumará una nueva imputación por el delito de “evasión”.
Ante la gravedad del hecho, el juez de control Alejandro Gilardenghi había ordenado el miércoles 20 de mayo una captura nacional e internacional, mientras que la Fiscalía General de la Segunda Circunscripción Judicial difundió de manera urgente la fotografía del acusado y solicitó colaboración a la comunidad para dar con su paradero.

La investigación está a cargo del fiscal Francisco Truco, con intervención de la Fiscalía General encabezada por Armando Agüero y el fiscal adjunto Matías Emilio Juan, además de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II.
Finalmente, Centurión decidió presentarse voluntariamente ante las autoridades y quedó nuevamente a disposición de la Justicia. Tras su entrega, cesó automáticamente el pedido de captura emitido por el Ministerio Público Fiscal.
Ahora, el imputado deberá afrontar las consecuencias judiciales derivadas de la fuga y la destrucción del dispositivo de monitoreo electrónico, además de continuar vinculado a la causa original por la que cumplía arresto domiciliario.



















