En el marco del Día de Acción por la Salud de las Mujeres, el Ministerio de Salud de La Pampa y la Secretaría de la Mujer, Género y Diversidad realizaron una charla abierta sobre prevención de enfermedades cardiovasculares en mujeres, que reunió a más de 70 personas en la sede de la Dirección de Ayuda Financiera para la Acción Social (DAFAS).
Durante la apertura, la referente de la Secretaría de la Mujer, Gabriela Labourie, destacó la importancia de visibilizar la salud cardiovascular femenina y promover acciones conjuntas entre organismos para llegar a más sectores de la población.
Por su parte, la subsecretaria de Salud Comunitaria, Cintia Zalabardo, resaltó el trabajo sostenido que lleva adelante el Gobierno provincial para fortalecer la red de salud, no solo mediante infraestructura y equipamiento, sino también con políticas de promoción y prevención.

«Muchas veces las mujeres estamos acostumbradas a cuidar a los demás y nos relegamos. Es necesario entender que también debemos cuidarnos a nosotras mismas y prestar atención a enfermedades que muchas veces pasan desapercibidas, como las cardiovasculares», señaló.
La principal causa de muerte en mujeres
La disertación estuvo a cargo del médico cardiólogo Andrés Kohan, integrante del Comité de Enfermedades Cardiovasculares en la Mujer y referente del programa nacional Mujeres en Rojo.
El especialista explicó que las enfermedades cardiovasculares representan el 27,3% de las muertes femeninas en Argentina, lo que significa que una de cada tres mujeres fallece por causas relacionadas con el corazón o los vasos sanguíneos.
Además, derribó uno de los mitos más extendidos:
«Existe la falsa creencia de que la principal causa de muerte femenina es el cáncer de mama o el cáncer de cuello de útero. Sin embargo, las enfermedades cardiovasculares son tres veces más frecuentes que todos los tipos de cáncer juntos y hasta ocho veces más frecuentes que el cáncer de mama».
Factores de riesgo específicos
Kohan explicó que, además de controlar la presión arterial, el colesterol y la glucemia, las mujeres deben prestar especial atención a antecedentes propios de su historia clínica, como:
- Hipertensión durante el embarazo.
- Diabetes gestacional.
- Menopausia precoz.
- Otros factores hormonales y biológicos que aumentan el riesgo cardiovascular.
Síntomas que requieren atención inmediata
El profesional remarcó la importancia de reconocer las señales de alarma y consultar de urgencia ante síntomas compatibles con un infarto o un accidente cerebrovascular (ACV), entre ellos:
- Dolor u opresión en el pecho.
- Falta de aire con esfuerzos mínimos.
- Latidos irregulares en reposo.
- Cansancio extremo y repentino.
- Dificultad para hablar.
- Desviación de la boca.
- Pérdida de fuerza o sensibilidad en un brazo o una pierna.
«El tiempo es fundamental. Ante cualquiera de estos síntomas, la consulta debe ser inmediata», enfatizó.
La actividad física, una herramienta clave
Kohan destacó que realizar actividad física de manera regular funciona como un «medicamento natural», ya que puede reducir hasta un 50% el riesgo de sufrir un infarto o un ACV.
Entre sus principales beneficios mencionó:
- Ayuda a controlar la presión arterial.
- Mejora los niveles de colesterol.
- Favorece el control de la glucosa.
- Previene la diabetes tipo 2.
- Disminuye el sobrepeso y la obesidad.
Un mensaje para cambiar las estadísticas
Como cierre, el especialista dejó un mensaje alentador sobre el impacto de la prevención.
«Contar con información, compartirla con otras mujeres y adoptar hábitos saludables puede cambiar esta realidad. Ocho de cada diez infartos y accidentes cerebrovasculares se podrían prevenir controlando a tiempo los factores de riesgo. Cuidarse es una decisión que está en nuestras manos», concluyó.
















